Chocó (Subcuenca Atrato)


Geología del petróleo

Evidencia de Hidrocarburos

En la Subcuenca del Atrato se han perforado cinco pozos exploratorios: Buchadó-1, Pacurta-1, Nécora-1, Opogadó-1 y Urodó-1; en el pozo Buchadó-1, se encontraron manifestaciones de aceite y gas. Así mismo, en superficie se encuentran numerosos rezumaderos de aceite y gas, que atestiguan la existencia de un sistema petrolero activo.

Dado que el grado de conocimiento en la Subcuenca Atrato es en muchos aspectos insuficiente, los nuevos datos derivados la aerogeofísica sugieren una alta probabilidad de que existan extensas zonas de cocina para la materia orgánica en aquellos sectores (alargados en la dirección norte-sur), donde las rocas generadoras han alcanzado profundidades superiores a 5000 m.

Roca Generadora

Aunque no se tienen resultados concluyentes, se considera que las formaciones Clavo y Salaquí son los equivalentes laterales de la Formación Iró de la Subcuenca de San Juan. De ser así, y dadas las evidentes similitudes litofaciales observables, es de esperar que las formaciones Clavo y Salaquí tengan un potencial generador parecido al de la Formación Iró. La Formación Salaquí, que es la más parecida a Iró, se describe como una secuencia compuesta por calizas silíceas, gris claras a marrón claro, intercaladas con capas delgadas e irregulares de chert negro y con margas en los intervalos menos silíceos (Figura 4).

Migración

La presencia de rocas generadoras en las subcuencas San Juan y Atrato está documentada con base en la caracterización geoquímica de la Formación Iró, en el sector del alto Istmina-Condoto. Del modelamiento de generación de hidrocarburos (1D, pseudo-pozo) basados en esta formación y cronoestratigráficamente correlacionable con las formaciones Salaquí y Clavo, se infiere que estas alcanzaron importantes procesos de generación y expulsión de hidrocarburos durante el Mioceno tardío-Plioceno (Figura 5).

La ocurrencia de estructuración pre-Mioceno tardío y la posibilidad de trampas estratigráficas en la Subcuenca Atrato, genera un escenario de bajo riesgo por sincronismo para posibles acumulaciones económicas de hidrocarburos en unidades del pre-Mioceno tardío, y aún más jóvenes.

Roca Reservorio

Las unidades con mayor posibilidad de contener reservorios en la Subcuenca Atrato son las formaciones Uva, Napipí y Sierra, que incluyen importantes intervalos arenoso-conglomeráticos, en especial en el costado oriental. Al parecer, en el lado occidental, la secuencia cenozoica contiene un mayor volumen de rocas marinas (calizas, cherts y lodolitas oscuras), lo cual significa la existencia de potenciales trampas en zonas fracturadas y una mayor capacidad de generación de hidrocarburos.

Roca Sello

Los principales sellos corresponden a niveles lutíticos en las formaciones Napapí, Sierra y Munguidó. Por ejemplo, hacia el tope de la Formación Sierra ocurren arcillolitas limosas y limolitas arcillosas, calcáreas y carbonosas, que bien pueden representar buenas rocas sello. Así mismo, en la Formación Napipí se encuentran arcillolitas calcáreas grises, a veces carbonosas, que también pueden llegar a ser barreras para la migración.

Trampas

En la Subcuenca Atrato son de esperar los siguientes tipos de entrampamientos:

  1. Trampas estratigráficas dentro de la Formación Salaquí y la Formación Uva, al acuñarse contra ambos flancos de la cubeta de sedimentación.
  2. Trampas estructurales, tales como anticlinales asociados con fallamiento inverso al occidente del Río Atrato, en el sector occidental de la Cuenca.
  3. Trampas estructurales, asociadas con posibles diapiros de lodo, sobre todo en el centro y flanco occidental de la subcuenca.

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Figura 4 Figura 5